Entra en vigor el nuevo carnet de conducir europeo

Los conductores españoles apenas notarán la diferencia respecto al que existe actualmente, pero la entrada en vigor del nuevo modelo de carnet de conducir europeo supone importantes cambios en algunos países.

El objetivo de este cambio, tal y como indican desde la propia Unión Europea, es unificar los criterios de expedición y reducir a un modelo único los más de cien formatos diferentes de carnet que se pueden encontrar en los estados miembros.

Con ello se intenta, no sólo facilitar las tareas de identificación de las autoridades competentes en todo el territorio europeo sino, sobre todo, eliminar los posibles fraudes que puedan cometer los conductores en estados diferentes al suyo propio.

Así, se ha creado un permiso muy similar al español, del tamaño de una tarjeta de crédito, en el que aparecen tanto los datos personales del titular como las diferentes categorías de vehículo que esté autorizado a dirigir.

Además, y según ha explicado el vicepresidente de la Comisión Europea y responsable de Transportes, Siim Kallas, presenta dispositivos de seguridad que permiten un mayor seguimiento gracias a un sistema europeo de control de datos y lo hacen “imposible de falsificar”.

No obstante, la entrada en vigor del nuevo modelo no supone que los permisos ya expedidos sean inválidos, sino que se irán sustituyendo progresivamente mediante las correspondientes renovaciones –cada 10 ó 15 años en el caso de conductores de motocicletas y automóviles y cada cinco en los permisos de camiones y autobuses- con una fecha tope para actualizarlo en 2033.
Este no es el único cambio que contemplan las nuevas medidas europeas en materia de conducción, recogidas en la Directiva Comunitaria. Por ejemplo, destaca que para obtener la licencia directa de motos de gran cilindrada será necesario tener un mínimo de 24 años –en vez de los 21 actuales- y justificar una experiencia de, al menos, cuatro años con motos de menor potencia.

En el caso de los ciclomotores, serán considerados una nueva categoría de vehículo por lo que, para obtener la licencia para circular con ellos se deberá superar una prueba de control de conocimientos y, de aplicación libre para cada Estado, también se podrá incluir un examen de control de comportamiento y capacidades.

Por otra parte, y con el objetivo de apostar por alcanzar la mayor calidad en la conducción y seguridad en las carreteras, la normativa busca armonizar y establecer las condiciones mínimas que deben tenerse en cuenta para superar con éxito las pruebas de circulación, así como la propia estructura de las pruebas en sí –que la DGT ya empezó a poner en práctica a finales de 2012-.